Michoacán.- Cuando México ingresó a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en mayo de 1994, se enmarcó bajo un contexto donde el gobierno en turno impulsaba un cambio de rumbo y compartía de manera genuina y auténtica la promoción por la liberación económica irrestricta y sin cortapisas, la cual fue equivocada y deprisa.

Lo anterior lo declaró el coordinador del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo, diputado Reginaldo Sandoval Flores, al participar en la conferencia “la inclusión, la sustentabilidad y el bienestar como imperativos del crecimiento”, impartida por el secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría Treviño.

El líder parlamentario del PT señaló que hoy vivimos un contexto político nacional e internacional que ha puesto en jaque al multilateralismo, al orden económico preestablecido y a los principios fundacionales, no solo de la corriente económica predominante, sino de varios de los principios de organismos e instituciones multilaterales que comparten con férrea defensa el libre mercado y es necesario ponderar que el colmo del neoliberalismo es terminar siendo proteccionista.

En opinión de diversos especialistas nacionales e internacionales, sostuvo, pasaron suficientes años para evaluar y dejar en claro que la política de libre comercio debe ser replanteada, dados los efectos negativos que ha ocasionado, donde solo las empresas transnacionales han sido las favorecidas y no los países, ni los ciudadanos, éstos últimos han visto incrementado el desempleo y reducido sus salarios.

“Soy un convencido de que el crecimiento debe ser incluyente, ello siempre ha constituido una premisa fundamental de mi labor y, sin duda, forma parte de las demandas que siempre ha impulsado el Partido del Trabajo. Desde donde yo lo veo la inclusión supone poner a la desigualdad en el centro del problema, al menos en dos dimensiones”, abundó.

El petista recalcó que la primera de estas dimensiones atestigua el fracaso del mecanismo de mercado para detonar e irradiar prosperidad. Ahí donde la rentabilidad privada es nula o muy baja, a pesar de que la social se vislumbra muy alta.

“Por lo que respecta a la segunda dimensión, me parece que cada vez más se arraiga la idea de que una distribución excesivamente regresiva representa un obstáculo para el crecimiento; sin embargo, reconozco que este aspecto lleva con frecuencia a menoscabar el papel que tiene el crecimiento en el proceso general de desarrollo, olvidando que puede haber crecimiento sin desarrollo, pero que éste no se puede dar sin crecimiento; es decir, sin crecimiento alto y sostenible no se puede disminuir la desigualdad”, detalló.

Refirió que sin duda el trabajo a desarrollar en conjunto con la OCDE debe ser de máxima prioridad; en ello la organización que representa es fundamental; “ante ello, las y los integrantes del GPPT lo invitamos a formar equipo para sacar a nuestro querido país del atraso estructural”.

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