No hubo sorpresa en la Puskas Arena de Budapest. El Bayern Munich venció al Sevilla 2-1 en Budapest, la capital de Hungría, y se quedó con la Supercopa de Europa 2020 con la presencia de algunos aficionados, que por fin volvieron a las gradas después de varios meses.

El partido comenzó con el guion esperado: El Bayern controló el balón y el Sevilla esperó, pero en un principio, el planteamiento de Julen Lopetegui rindió frutos. Al minuto 11, el cuadro andaluz tuvo su primera llegada -la única clara de todo el primer tiempo- e Ivan Rakitic, quien buscaba revancha después del 8-2 que vivió con el Barcelona, sufrió un empujón dentro del área por parte de David Alaba y se marcó el penal. Lucas Ocampo fue el encargado de cobrar desde los once pasos y engañó fácilmente a Manuel Neuer para poner adelante al equipo español.

Fueron avanzando los minutos y el Bayern no podía superar la sólida defensa del Sevilla, pero al 33′, Robert Lewandowski le bajó el balón dentro del área a Leon Goretzka, quien no se lo pensó dos veces y sacó un potente disparo para empatar el encuentro.

Para el segundo tiempo, el Sevilla tuvo el de la ventaja apenas al minuto de haber reanudado las acciones. Lucas Ocampos envió un centro que fue bien cortado por al defensa del Bayern y evitó el remate de Luuk De Jong.

Los minutos transcurrieron y el conjunto bávaro fue mucho mejor que los andaluces. Incluso, al cuadro dirigido por Hans-Dieter Flick le anularon dos goles: el primero, al 52′ por un fuera de lugar de Lewandowski y el segundo, al 67′ por una falta en ataque.

Cuando el tiempo reglamentario se encontraba en la recta final, Youssef En-Nesyri tuvo la victoria en un mano a mano frente a Manuel Neuer, pero el arquero le dijo que no y alcanzó a desviar con la mano derecha.

En los tiempos extra, el marroquín tuvo otra vez el gol del triunfo, pero el cancerbero del Bayern alcanzó a desviar su disparo con el pie y dramáticamente se estrelló en el poste.

Desafortunadamente, el Sevilla terminó lamentando esas dos fallas porque al minuto 103, apareció el héroe inesperado: Javi Martínez, quien suena para salir del equipo, marcó de cabeza el gol de la ventaja que significó el triunfo para levantar la segunda Supercopa en la historia del Bayern Munich.

Con informacion de Marca Claro

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